jueves, 24 de mayo de 2012

PORQUE AL FIN DE CUENTAS, QUÉ ES EL AMOR?



porque al fin de cuentas qué es el amor? qué es estar enamorada?
y me digo, que estar enamorado es leer a sbarra compulsivamente. es leerlo y tener orgasmos con su escritura.
es decir la palabra pija tantas veces como se pueda. enumerarlas con el contador de palabras de word y que estalle.
entonces sí, estar enamorada es meter la mano, abrir la bragueta y gozar con poesía. poesía pura. poesía hecha carne. su carne. y decir que sí, que también yo quiero ser poeta y puta, y que me llamen bombón. escribir en mi diario cuántas veces me llevé una pija a la boca, pero cuántas veces ame. cuántas veces quise gritar que amo hasta desintegrarme. que su cuerpo es mi templo endemoniado y que yo necesito desesperadamente estar poseída por él.
un cuerpo diagramado por palabras. un cuerpo sostenido por otro cuerpo que late sobre, al costado, atras, arriba, por cada lado, por cada rincón. y él, arrodillado en pijamas diciendo: tú eres mi fetiche, lil. toda tú... y yo que me arrodillo para lamer su boca que recita "habrá ternura para los desarraigados/ para quienes el futuro es una palabra sin sentido/ para los que descubrieron con espanto que el amor es lo mejor pero no alcanza?" y tengo un orgasmo, y gimo y grito: "¿a dónde iremos a dar con nuestra sangre sucia? / ¿habrá algún sitio para los solitarios/ para los que no compusimos sinfonías / para los que no supimos hacer estallar en colores nuestra tristeza? / para los que no hicimos concesiones / para los empecinados/ para los que pretendimos el todo, la libertad absoluta y/ nos quedamos con el ardor de la nada?"
y le pido entonces que me lo de. que me de todo su semen. que vacíe su vida sobre mí, como si estuviese poseído por un huracán de palabras. como si estuviese transcribiendo cada orgasmo literario. cada orgasmo hecho cuerpo. todos los orgasmos derramándose sobre mi piel.
 

domingo, 15 de abril de 2012

"SI ME LLEVAS CONTIGO, PROMETO SER LIGERA COMO LA BRISA..."


bueno, es posible que desaparezcas.
que yo te diga un dia: andate. y vos tengas que desaparecer sin irte.
es decir: te vas, pero te quedas a mi lado... o te quedas, y te quedas.
algo asi como: mejor no te vayas y quedate siempre conmigo, de un modo que yo me de cuenta que estas siempre conmigo.
se me ocurre que quizás ese modo, sea que me lo digas: siempre estaré con vos. ahora, eso sí: que ese siempre estaré con vos, sea real y no tortuoso. mejor, no me tortures con idas y vueltas. estás y estás. estás y estás a mi lado para decirme que no le tenga miedo a las tormentas elécticas ni al viento de mi ventana, y que me acuerde de pagar el gas, y que cocino rico, no solo porque me queres, sino que porque resulta que me sale bien la comida. porque me amas. sí, decimelo... porque me amas.
y ahi, cuando lo digas, yo voy a pedirte que hoy no te vayas a dormir a otro lado. que hoy te quedes. que mañana tambien, pasado vemos... pero hoy y mañana estate acá, que te cocino y te digo que yo también te amo. o pedimos comida china, pero te sigo amando, y vos también a mí.
y yo no se bien, porque ya no me acuerdo como era esa situación... pero me parece que despues de decirnos que nos amamos, puede pasar algo que esta bueno, no?  tiene que ser algo bueno...
porque entonces eso... mejor, no desaparezcas...
mejor quedate.



sábado, 17 de marzo de 2012

NOS(OTROS)


Y de pronto me pregunto qué hubiese pasado si yo fuese otra y vos fueses otro.
Si yo no fuese con mi pasado y vos no fueses con tu presente.
Entonces me imagino que hoy, mientras espero que me entreguen mi café reglamentario de los martes en Starbucks, vos que sos casi otro te acercas a mí que soy casi otra, y me decís tan naturalmente:
No puedo creer que estés leyendo a Copi!
y yo te respondo, como si tu presencia fuese mía de toda la vida, que sí! que me lo compré ayer! que venía teniendo unas semanas de mierda, con mil quilombos y que de casualidad entre a una librería y cuando ví que habían reeditado Copi casi me pongo a llorar de la emoción, así que me lo compré y volví a mi casa caminando feliz, mirando la luna que estaba tan grande y tan cerca y que sentí que todo lo bueno puede pasar.
y vos repetís: todo lo bueno puede pasar, y yo pronuncio: solo lo bueno puede pasar.
Entonces vos te reís y me acaricias la cara y me decís que ves tan lindos mis ojos hoy, que te parece que la luna estaba tan cerca que me la trague y su luz sale a través de mi mirada. Y entonces yo pongo mi mano en tu pecho para sentir tus latidos y nos miramos un rato en silencio, y quizás dijeron mi nombre para entregarme el café, pero solo estamos presentes en esa escena vos y yo y Copi, pero después hasta desaparece Copi, porque nos estamos abrazando, y nada en ese momento es incómodo.
Somos vos y yo abrazados, pegados, y tu voz que me dice: te extraño tanto que no quiero soltarte. Y yo, que te respondo lo que la otra yo, se había jurado no volver a pronunciar en voz alta, que es: yo también te extraño. No me sueltes más. 



jueves, 1 de marzo de 2012

SIMPLEZAS



nos sacudimos el polvo que cada tanto acumulamos
nos miramos
vos me decís algo de mi vincha
yo te digo algo de tu voz
y nada... nos reimos
[nos reconstruimos en un abrazo]

y creo que simplemente, comenzamos a flotar.

shhh...f l o t e m o s . . .





domingo, 19 de febrero de 2012

"IT´S TIME TO MOVE OVER"



habíamos dejado de hablarnos hacía tiempo.
cuando me volvió a ver, yo estaba sentada en un bar jugando a hacer una grulla de papel con la servilleta.
no lo vi entrar, ni acercarse, ni sentarse en la silla que estaba vacía a mi lado. sólo me di cuenta que estaba ahí, cuando apoyó un libro sobre la mesa y se pidió un cortado.
entonces me miró a los ojos, tomó una de mis manos que seguía intentando doblar el papel, y acercándose a mi oído, me dijo algo así como que sabía que me encontraría acá.
yo le sonreí, le acaricié la cara despacio y lo besé. le dije que sí, que yo también a veces había creído que nos debíamos un último beso, pero que la verdad, ya hacía mucho que no pensaba más en eso.
terminé mi grulla y se la regalé.
bebimos el café en silencio, de la mano, mirándonos.
salimos del bar y lo abracé. permanecimos así durante unos minutos.
luego paré a un taxi, me subí, me puse los auriculares del mp3, y le dije al conductor que no importa a dónde, pero que por favor, sólo maneje hacia adelante.







martes, 14 de febrero de 2012

CLAVAME BIEN, CUPIDO


no te preocupes, que te comprendo... si a mí me pusiesen alitas de pollo desplumado en la espalda y un pañal de tela -además de condenarme a volar semidesnuda con mis kilos de más por los aires- también sería una sádica como vos y me la pasaría cagándole la vida a la gente solo para reirme... pero dale, a ver si empezamos a apuntar un poco mejor, y te dejás de clavarmela por atrás...







viernes, 10 de febrero de 2012

· RAYUELA ·



1

nos buscamos entre la gente


2

nos vemos. nos miramos. nos

reconocemos.


3

nos acercamos. mucho. cerca, tan cerca,

que casi nuestras bocas

se tocan.


4

sonreímos. comenzamos a reírnos a carcajadas.

sabemos

los dos sabemos qué pensamos

en esos segundos de risas.


5

pongo mi mano en tu nuca y te acaricio.

uno de tus dedos roza mis labios

que apenas se abren.


6

nos besamos. nos besamos suave, despacio,

cerrando los ojos. deteniendo el momento

hasta el infinito.

desdibujando el universo que nos contiene

no dejamos de besarnos.


7

te digo: sentí mi corazón cómo late. y pongo tu mano

sobre mi pecho.

tu mano acaricia apenas mi pecho

y te observo parpadear


8

respiro. respiras. nos respiramos.

el cosmos en nuestros pulmones. adentro.

flotando. flotamos.


9

tu mano en mi cintura nos acerca.

tu lengua adentro de mi boca jugando

con mi lengua que juega adentro

de tu boca.


10

me desvestís como desvisten los poetas:

incendiado y tierno. te desvisto

como quien arde en deseos, como quien no quiere dejar

ni un microespacio sin tocar

como quien necesita devorar el instante, sabiendo

que luego vendrá otro instante,

y otro, y

otro más.

y entonces sí,


el cielo

tu piel mi piel rozándose. la entrega mutua. el dejarnos ir:

salir de la tierra, elevarnos de un modo brutal

hasta el paraíso

nuestro paraíso.





Un dos tres cuatro tierra cielo cinco seis paraíso Infierno
siete ocho nueve diez hay que saber mover los pies
en la rayuela o en la vida vos podes elegir un día.
por que costado, de que lado saltarás

martes, 7 de febrero de 2012

SER DIOS


que me aparezco
silenciosa
y trepo a tus piernas
levantandome la falda
y acerco mis caderas
a vos
mientras acomodo mi pelo
hacia el costado
humedezco la lengua
y gimo
suave
para decirte al oido
luego de lamerte la oreja
que a vos
sí, a vos
se te venga cielo
la tormenta sobre tu cabeza
así
del mismo modo
que sucederá en buenos aires
dentro de tres horas
así: hasta desintegrarte
en diluvios

y amén.





domingo, 5 de febrero de 2012

·SEXUAL·MENTE·



arrancame la razón sin piedad
atame la memoria
las manos
cubrime los ojos
mordeme la lengua
y dame
dame de vos todo
todo
lo que quiero
para mí.






sábado, 4 de febrero de 2012

MA...

unas horas antes de que naciera ulises, yo almorzaba en el burguer king de santa fé y pueyrredón con quien era mi pareja y hoy es el papá de uli. hablábamos de que si eran mejores los aros de cebolla o las papas fritas, y que si en realidad debería comprarme un camisón, porque se supone que si voy a tener al hijo en la clínica, no da que duerma en remerita y bombacha. él se reía y me decía que me iba a regalar de esos que son para madres, de color rosa o florcitas, y yo le pedía que por favor vayamos a caro cuore y compremos uno que era negro con breteles de un encaje tan finito que casi ni se veían.
cuatro días antes de que debatamos sobre la ropa que usaría en la clínica, mi mamá me llama por teléfono y me pregunta si ya teníamos preparada la cuna, el chochecito, un chupete y no sé cuantas cosas más. yo le dije que no, pero que habíamos pintado el cuarto de verde y amarillo, porque leímos en no se dónde, que esos colores ayudan a que circule la energía positiva y no se estanque.
siete meses antes de ese día, yo viajaba en el subte de la linea A y lloraba sola, muerta de miedo, pensando qué era eso de tener un hijo. que cómo había sucedido, si en los 8 años que estabamos viviendo juntos con martín, nunca se nos había ocurrido semejante idea. que si mi cabeza no estaba programada para ser madre, seguramente me lo iba a olvidar en cualquier lado que fuese.
el día que ulises nació, yo le había dicho al obstetra que me parece que tratemos de esperar unos días, porque me sentía un poco insegura con el hecho de la maternidad... que banquemos un poco más... el papá de ulises se reía y me decía: dale, que va a ser fácil, nos vamos a divertir. yo lo miraba espantada y le recordaba que si para elegir el nombre habíamos estado todo el embarazo, que se imagine lo que sería decidir si lo dormíamos, lo alzábamos, o lo que fuese que haya que hacer con los bebes!
el obstetra se reía a carcajadas... me abrazó y me dijo: lila, ahora salen del consultorio, se toman un té en el bar de la esquina, y se van caminando despacito a la maternidad, porque en dos horas nace y listo.
y por supuesto que no fuimos en seguida a la clínica, ni por el té, sino que volvimos a la que era nuestra casa, regamos las plantas, alimentamos a los gatos y ya no me acuerdo, pero supongo que nos habremos besado mucho, y abrazado y dicho que nos amabamos... no lo se.
pero unos días después del nacimiento de ulises, recuerdo como si fuese que pasó hace un rato, yo estaba acostada a su lado mirándolo dormir. y era un bebé chiquitito, todo suave, casi sin pelo, y el aire le entraba desde la nariz, hasta el abdomen. era solo esa la escena: estar acostada a su lado, y verlo dormido cómo respiraba. y la sensación de plenitud que me invadió en ese instante, es imposible de describir con palabras.
eso era El Todo. lo que no abarca definición, ni discurso, ni nada. pero lo era todo.
y esa sensación, exactamente esa, es la que fue creciendo sin parar con los años.
y aunque suene cursi, es la que hoy, potenciada al infinito, siento al verlo cumplir 9 años.
ese que era mi bebé, y ahora es un casi chabón, que ayer tenía 8 y hoy 9, es el sentimiento más puro e incondicional que sentí jamas. es como estar en carne viva, inundada de plenitud y sonriendo por dentro.
y no, no alcanza, es imposible de describir.
es eso: hoy mi hijo cumple nueve años.


martes, 31 de enero de 2012

LA EQUIVOCADA

...pensar que creí que estaba triste porque todo me importaba demasiado. Pero era simplemente, porque me estaba olvidando de aturdirme y bailar...


cantemos hasta quedarnos afónicos y que no quepan más
palabras!







♫ ♪ y al fin el techo dejará de aplastarme ♫♪

jueves, 26 de enero de 2012

QUE QUÉ ES EL AMOR...



Es inevitable tener presente que la cultura atraviesa nuestros cuerpos casi, desde el momento de la concepción. Somos sujetos con género desde el instante mismo en que se determinan nuestros genitales.
Y es así que nosotras, las mujeres, estamos rodeadas por una multiplicación de mandatos que van desde cómo debemos ser, hasta qué debemos desear.
Desde cada pequeño y gran espacio se nos inculca que la felicidad plena la lograremos solo “consiguiendo” una pareja: nuestro propio príncipe azul; y que la finalidad de nuestras vidas debe ser indefectiblemente, el “happy end” de Disney. Más o menos estructurado, pasando por el registro civil o no, más o menos abierto, todas debemos poder tener la capacidad de formar una pareja feliz.
Para eso, tenemos que cumplir con ciertas pautas o requisitos indispensables para convertirnos en el modelo de mujer deseada y perfecta según los parámetros de cada cultura o grupo social.
Entonces hoy en nuestra cultura, debemos ser hermosas: tener cuerpos perfectamente trabajados, sin kilos de más, sin rollos, sin carne donde “no debe haberla”. Caras bellas, sonrisas bien dispuestas, ojos descansados, pelos sin frizz.
Debemos ser sensibles: para entender y cumplir los deseos ajenos, para comprender las necesidades del otro, para demostrar que tenemos instinto maternal (pero mejor si no tenemos hijos ya que eso es una trava) y para demostrar que podemos ser las guardianas de la armonía del hogar.
Debemos ser inteligentes: pero no demasiado, porque nuestra inteligencia debe radicar principalmente, en que el otro no sienta que somos capaces de superarlos. Debemos entonces ser medianamente cultas a fin de poder seguir sus conversaciones sin que se aburra pero no para que sienta que aún le queda mucho por conocer. Debemos tener pensamientos originales, pero no ser tercas en nuestra ideología y saber admitir que nos equivocamos (aunque no lo creamos del todo)
Debemos ser independientes: porque se supone importante tener autonomía económica, pero ella debe estar supeditada al aspecto sensible de nuestras vidas. Debemos tener dinero, pero no vivir para conseguirlo. No debemos ser ambiciosas, solo tener lo suficiente para no ser una carga.
Debemos saber ser estrategas: hacernos desear, no “entregar” el cuerpo demasiado rápido, saber esperar, comprender los tiempos del otro para saber cuando atacar, simular poco interés para que el hombre que nos gusta no se asuste, simular, simular, simular…

Entonces la sociedad, nos refriega que nuestro éxito o fracaso depende de si llegamos a lograr ser bendecidas con la obtención del “amor”. Es por eso, que desde las publicidades, las películas, los afiches, lo que fuere, nos bombardean constantemente con imágenes rosas, de corazones, de manos entrelazadas, de bocas besándose, de gente feliz porque tiene a otro a del sexo opuesto a su lado, y que dictamina: vos sos perfecta porque tenés un hombre a tu lado o, vos fracasaste porque estás sola caminando por ésta vida. Vos fallaste. Relee los parámetros y analiza en donde estuvo tu falla para revertirla.

Yo, inevitablemente y sin renegar de eso, estoy también atravesada por la cultura en la que vivo y siempre creí que estar enamorado era un estado hermoso de la vida. El amor es hermoso y compartir es hermoso.
Pero ahora pienso que no siempre es así. Que no siempre el amor es lo que creemos que es y que si no funciona, no necesariamente soy yo la que fallo. Entonces, dejé de buscar mi "error" porque ya no creo que lo encuentre, porque simplemente, no creo que lo tenga.

Me quiero y me considero hermosa, pero disto mucho de ser perfecta, de tener un cuerpo perfecto. Me gusta comer y lo hago, me aburre ponerme cremas, cuido mi pelo, pero a veces se me descontrola y lo soluciono con una simple vincha
Me considero sensible, pero extremadamente sensible. Y lloro, y digo lo que pienso y no se callar mis sentimientos aún en los momentos menos indicados. No creo en absoluto en el instinto maternal, eso no existe, uno ama a los hijos a medida que los conoce. Y sí, tengo un hijo y me han dicho que eso me resta, como también me han dicho que me resta ser tan directa y efusiva, como me resta que tenga panza.
Soy relativamente inteligente, pero no se si para los otros, porque dudo, y analizo y cambio de opinión y soy terca y me empaco y me encapricho aún cuando sé que no tengo razón.
Soy independiente porque trabajo desde pequeña y gano mi dinero, sí, pero no soy tan independiente. Puedo estar cuatro meses sin luz en la cocina si nadie la cambia por mí, simplemente porque no me sale, me olvido, me da paja. Podría pensarse que me autoabastezco, pero la verdad, es que también necesito de los demás. Soy una necesitada y lo admito.
Y la verdad, es que tengo cero estrategias para seducir. Si me gustas te llamo, si quiero tu cuerpo te doy el mío por placer, porque me gusta el placer y no porque solo quiero eso, sino, porque esa es una de las cosas que también me gusta. No se esperar, no resisto sentirme juzgada y jugar a algo que no soy. Juego, sí, es lindo jugar a la seducción, pero yo soy esto, y te lo muestro desde el principio. Soy brutal, sí, y a veces, asusto. Pero más me asusta intentar ser lo que en verdad no soy.

Entonces me pregunto otra vez: nosotras, las mujeres que somos así y que además estamos solas, ¿Fallamos?
¿Fallamos porque no tenemos quien nos traiga flores? ¿Por no entrelazar las manos con un hombre mientras caminamos por la calle? ¿Por no despertarnos con alguien que nos diga te amo?

Yo me niego a creer que sí.

Me niego a sentirme frustrada por no cumplir con las expectativas de un mundo publicitario de modelos creados en serie.

Sí, claro, qué suerte tiene aquel que está enamorado y recibe amor. Pero ¿tengo que cambiarme y readaptarme para también obtenerlo? ¿debo esforzarme por ser lo que el otro quiere y se supone que espera de mí? o debo asumir que a veces el amor simplemente no existe, y que prefiero la soledad a la mentira de un amor que no es ni será real?

La verdad, es que a esta altura, ya soy esto y sinceramente, es un tómalo o déjalo. Y si no te va, sinceramente, correte, no estorbes, que habrá alguien que pueda amarnos (y de verdad) por lo que somos.



lunes, 16 de enero de 2012

· EPISTOLAR ·



..... :

Anoche soñé con vos.

No era un sueño particularmente romántico, ni apasionado. Tampoco recuerdo si tenía una narración lógica, sino simplemente, me acuerdo de una escena en la que yo estaba fumando en el balcón de mi departamento anterior, y vos te asomabas y me preguntabas si prefería comida china, o pizza.
No me di cuenta que te había soñado hasta pasada la mitad de la mañana, cuando decidí salir a caminar. El aroma a las flores de ésta época en Buenos Aires, te trajeron a mí como si fueses un huracán: pensé en vos, y detrás de eso, vinieron las imágenes del sueño. Tendrías que ver cómo están las veredas llenas de las flores lilas que caen de los árboles, y los jazmines que se asoman de las casas que aún conservan el jardín adelante, te acordás?
Mientras caminaba por la agronomía, sin darme cuenta frené a mirar a una pareja besándose contra un árbol. Lo hacian con tanta intensidad y tanto amor, que parecía como si en ese beso, estuviesen comiéndose el mundo con sus labios. Como si con sus lenguas mudas, quisiesen espantar el miedo a la despedida, que indefectiblemente, también les llegará.
Avancé un poco más y me recosté sobre el pasto. Traté de retener en mi memoria el sonido de tu risa, el modo de acercar tu cara a la mía para que te bese, la presión que hacían tus brazos sobre mi cintura en cada uno de nuestros abrazos, y tu cuerpo apoyandose contra el mío apoyando sobre la pared. Quise poder sostener en una sola respiración, cada uno de los instantes que pasamos juntos. Traté de acordarme si te conté mi teoría de lo que sucede con las lágrimas cuando lloramos acostados, y de lo que le pasa a mi cuerpo cuando necesita de tu cercanía y no estas...
Cuando finalmente me senté, noté que tenía enredadas en mi pelo ahora largo, unas flores amarillas. Cerré los ojos y te imaginé a mi lado sacándolas y diciendome entre risas: viste? siempre tenes un caos en tu cabeza... adentro o afuera.
Y en ese momento sonreí. Pero era una sonrisa triste... esa que ya me conocés.
Entonces me levanté sin abrir los ojos, para no ver que en realidad ya no estabas.
Di unos pasos a ciegas, y caminé.
Y caminé del mismo modo que en nuestra despedida: sin querer mirar ni entender tu partida, y con la certeza adentro, tán adentro, de que en esos pasos que estábamos dando para poder alejarnos, no solo estábamos dejando ir ese cuerpo tan deseado y gozado, sino también, parte de nuestro destino.

L.




jueves, 5 de enero de 2012

EL FIN MAYA QUE NO FUE

voy a escribir mi carta a los reyes magos.
en ella voy a pedir que por favor, me devuelvan al menos
un poco de la dignidad que perdí en éstas últimas fiestas,
en las que convencida de que se terminaba el mundo
me la pasé confesando mi amor
mis deseos
y mis secretos más bochornosos
según correspondía
a cada quien.



jueves, 29 de diciembre de 2011

TODO LO QUE QUIERO ES:

besarte, y dormir envuelta en tus brazos, enredada entre tus piernas.
que juguemos a desarmar las palabras con los dedos, a devorarnos las risas con la boca abierta, a dibujarnos peces flotando entre el sudor de los vientres.
que comamos en la cama, debatamos con un vaso de cerveza el error bíblico plasmado en la capilla sixtina, e intentemos respirar juntos, hasta lograr imitar el sonido del mar.
y después, ya sabemos…mi circularidad infinita me llevará otra vez a besarte locamente, a hundirme entre tus brazos, a enredadarte entre mis piernas..

aun cuando finalmente tenga que dejarte ir.
aun cuando no quiera que te vayas.
aun cuando yéndote, no te hayas ido.